
Cuando hablan de los niños casi siempre alguno dice “Ellos, son el futuro” cuando en realidad siempre lo
han sido… desde antes y después de Cristo… los niños son el futuro… Y muchas veces nos preguntamos ¿Qué hacemos o que hicimos por el futuro de los niños?...
A los niños hay que enseñarles desde chico paso a paso como corresponde y lo que corresponde, la educación en la casa con mamá, papá, hermanos, abuelos, tíos, primos y demás… es buena… siempre y cuando no haya algún desubicado de esos que siempre aparece… que cuando los niños/as son chiquitos y recién están empezando a hablar y le dice “Decí p…” y la criatura con toda la gracia de su inocencia dice “p…” y esa no es la forma de enseñarles, porque los niños no son loros para que repitan lo que uno le enseña.
Los niños son personas, que hay que enseñarles desde muy pequeños las cosas buenas, los valores, para que ellos valoren la importancia de lo que se les da, lo que se les regala, lo que se les dice, lo que se les pide, que aprendan el valor que tiene cada palabra, cada reto, cada llamado de atención.
Poner límites no significa hacer una raya y decirle “Si la pasas, te reviento de un palo”, no, no… de ninguna manera, cada límite que se le marca es para que ellos tomen conciencia del peligro de lastimarse, de caerse, de romper algo o de hacerle daño a otro, o mejor dicho que tengan cuidado con todo, de esa manera se logra que aprendan a cuidar y a cuidarse… a querer… y a respetar…
Así con el paso del tiempo… llegan al Jardín de Infantes y ahí aprenden y juegan o ven cosas que ya aprendieron o jugaron en la casa y entonces llega el tiempo de la Escuela, con esa edad comienzan a entender mejor las cosas, de otra manera, por ejemplo entienden lo que está bien y lo que está mal, comienzan a darse cuenta de las cosas simples, aprenden a tener conciencia que todo lo que los rodea tiene un porqué y un para que, a los niños hay que enseñarles las cosas como son, y como no como nos parece, porque después los niños hace macanas y nadie se hace cargo… por otro lado hay que enseñarles a que sean responsables, a que cuiden sus cosas, a que sepan razonar, a ser educados, a que sepan escuchar… y de esa manera se comienza a ver el futuro de esos niños, a ellos hay que observarlos, prestarles atención, dedicarle tiempo, escucharlos, apoyarlos, aconsejarlos, de esa manera no se desviaran del camino, y seguro que así se formaran buenas personas, que en el futuro serán maestros, profesores, profesionales, gente de trabajo o gente de campo que seguirán formando niños y niñas que sean buena gente y nuestra Argentina salga a flote y tenga un porvenir brillante en el futuro…
Porque los niños de hoy, mañana y siempre son y serán el futuro.
han sido… desde antes y después de Cristo… los niños son el futuro… Y muchas veces nos preguntamos ¿Qué hacemos o que hicimos por el futuro de los niños?...
A los niños hay que enseñarles desde chico paso a paso como corresponde y lo que corresponde, la educación en la casa con mamá, papá, hermanos, abuelos, tíos, primos y demás… es buena… siempre y cuando no haya algún desubicado de esos que siempre aparece… que cuando los niños/as son chiquitos y recién están empezando a hablar y le dice “Decí p…” y la criatura con toda la gracia de su inocencia dice “p…” y esa no es la forma de enseñarles, porque los niños no son loros para que repitan lo que uno le enseña.
Los niños son personas, que hay que enseñarles desde muy pequeños las cosas buenas, los valores, para que ellos valoren la importancia de lo que se les da, lo que se les regala, lo que se les dice, lo que se les pide, que aprendan el valor que tiene cada palabra, cada reto, cada llamado de atención.
Poner límites no significa hacer una raya y decirle “Si la pasas, te reviento de un palo”, no, no… de ninguna manera, cada límite que se le marca es para que ellos tomen conciencia del peligro de lastimarse, de caerse, de romper algo o de hacerle daño a otro, o mejor dicho que tengan cuidado con todo, de esa manera se logra que aprendan a cuidar y a cuidarse… a querer… y a respetar…
Así con el paso del tiempo… llegan al Jardín de Infantes y ahí aprenden y juegan o ven cosas que ya aprendieron o jugaron en la casa y entonces llega el tiempo de la Escuela, con esa edad comienzan a entender mejor las cosas, de otra manera, por ejemplo entienden lo que está bien y lo que está mal, comienzan a darse cuenta de las cosas simples, aprenden a tener conciencia que todo lo que los rodea tiene un porqué y un para que, a los niños hay que enseñarles las cosas como son, y como no como nos parece, porque después los niños hace macanas y nadie se hace cargo… por otro lado hay que enseñarles a que sean responsables, a que cuiden sus cosas, a que sepan razonar, a ser educados, a que sepan escuchar… y de esa manera se comienza a ver el futuro de esos niños, a ellos hay que observarlos, prestarles atención, dedicarle tiempo, escucharlos, apoyarlos, aconsejarlos, de esa manera no se desviaran del camino, y seguro que así se formaran buenas personas, que en el futuro serán maestros, profesores, profesionales, gente de trabajo o gente de campo que seguirán formando niños y niñas que sean buena gente y nuestra Argentina salga a flote y tenga un porvenir brillante en el futuro…
Porque los niños de hoy, mañana y siempre son y serán el futuro.
Feliz día del niño para todos…
4 comentarios:
Hola Guille: buenísima tu reflexión sobre la educación de los niños. La comparto totalmente. Un fuerte abrazo. Cuidate mucho.
Liliana Cenci
Seguramente cumpliendo tan sólo una parte de lo que escribiste, muchos niños tendrían un futuro mucho más prometedor que las propuestas vacías que están dando vuelta.
Un pincha patagónico.
¡Hola Guille! Juan, desde La Plata, te deja un fuerte abrazo y los recuerdos de siempre.
No había visto tu blog. Felicitaciones. Estoy de acuerdo con lo que decís...es muy lindo como pensás. Felicitaciones. Rocío Alvado.
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